Estas son las filosofías que gobiernan actualmente el mundo mundial. No sé si estar contento o acongojado…. no lo sé.

Al parecer, actualmente y bajo la ‘cubierta‘ de la globalización el Neoliberalismo es la filosofía aceptada por la mayoría de gobiernos de los que se llaman a si mismos ‘desarrollados‘.

Se llama Neoliberalismo a ciertas propuestas de política económica de diversos economistas (o escuelas de economía), políticos o personajes de la cultura en general. Se apuntala sobre dos cuestiones primordiales. En cuestión de política economica internacional, el favorecimiento del libre comercio y la supresión de las fronteras del capital y en cuestiones de política económica interna, el apoyo de la desregularización de los mercados (incluido el laboral) y de una menor intervención del Estado en la economía (incluyendo la privatización de empresas públicas).

El liberalismo es una corriente de pensamiento en lo filosófico, social, económico y de acción política, que promueve las libertades individuales y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre los seres humanos. Aboga principalmente por el desarrollo de la libertad individual y, a partir de ésta, por el progreso de la sociedad; y el establecimiento de un Estado de Derecho, en el que todos los seres humanos –incluyendo aquellos que en cada momento formen parte del Gobierno– están sometidos al mismo marco mínimo de leyes.

El Objetivismo exalta el poder de la mente del hombre, sosteniendo la razón y la ciencia contra toda forma de irracionalidad. Provee una base intelectual para los standars objetivos de la verdad y el valor. Estimula el uso de la razón para transformar la naturaleza y crear riqueza, ennobleciendo al hombre de negocios y al banquero, no menos que al fil�sofo y al artista, como creadores y como benefactores de la humanidad.

El libertarianismo es una filosofía política que aboga por la maximización de los derechos individuales, los derechos de propiedad privada y el capitalismo de libre mercado, siempre y cuando esa persona no ejerza coerción sobre otras personas. Los libertarianos definen “coerción” como el uso de fuerza física, la amenaza de usarla o el fraude, que altere o pretenda alterar el modo en el que un individuo vaya a usar su cuerpo o propiedad. El principio libertariano prohibiendo la coerción se conoce como principio de ‘no iniciación de la violencia’ o de ‘no agresión’, y muchos libertarianos lo consideran como el principio definitorio del cual manan todas sus demás convicciones políticas.

Los “libertarianos” niegan ser de derechas y ser confundidos tanto con los “liberales clásicos” moderados y con los “conservadores”, señalando las diferencias entre sus políticas y las políticas de la derecha tradicional.

El anarco-capitalismo considera al Estado innecesario e indeseable, incluyendo sobretodo lo relacionado con la administración pública de las funciones coercitivas de justicia y seguridad. Propone instituciones, leyes y agencias de seguridad, pero como empresas privadas y que no sean impuestas mediante la violencia. Extrae sus ideas principalmente de la escuela económica austríaca, del liberalismo clásico y en cierta forma de parte del anarcoindividualismo también, pero desechando o modificando partes importantes de esta tendencia. Está muy relacionado con el libertarianismo.

Utiliza una definición de anarquía intepretando a ésta estrictamente como “ausencia de gobierno”, lo cual ha llevado a colisionar con los representates del anarquismo que entienden la anarquía como la ausencia de toda autoridad y jerarquía.

Los anarquistas y otros analistas políticos llaman a la corriente oficial y ortodoxa de los libertarianos “anarquistas de derechas“. Tanto porque no son afines al antiautoritarismo radical de los anarquistas y también porque muchos de los libertarianos justifican el dominio de las multinacionales sobre el planeta. Por lo general, estas denominaciones son de carácter peyorativo y son usadas por críticos y no reivindicadas por nadie, aunque puede haber excepciones.

En algunas ocasiones se utiliza esos términos, junto a anarquismo de las multinacionales[1] para hacer referencia a los movimientos neoliberales o partidarios de la globalización capitalista del planeta en general.

El social liberalismo o socioliberalismo es una postura en la política económica que propugna una regulación del gobierno y una intervención parcial en la economía, aunque mucho menor que la defendida habitualmente por los socialdemócratas. También es una postura en las políticas generales que defiende la idea de que la sociedad no tiene derecho a ser moralizante con los ciudadanos, sino que tiene la tarea de garantizar la igualdad de oportunidades para todos ellos.

Los primeros social liberales aparecieron a principios del siglo XX y formularon sus puntos de vista en respuesta al liberalismo clásico del siglo XIX. Los social liberales pusieron gran énfasis en las libertades positivas y en la b�squeda del aumento de libertades de los menos privilegiados de la sociedad.

En los últimos años, aunque desde origenes distintos, las posturas de social liberales y socialdemócratas han tendido a converger en la defensa del modelo del Estado de bienestar. De esta manera, políticas de corte social liberal han sido aplicadas por varios gobiernos europeos como los presididos por Tony Blair en el Reino Unido, Gerhard Schróder en Alemania o José Luis Rodríguez Zapatero en España.