En 1974 la ONU declara LA GUERRA CONTRA LA POBLACIÓN en la Conferencia de Población de Bucarest. Objetivo: Reducir la población actual hasta los 1.000 millones, exterminando en los siguientes años al mayor número de personas mediante el control de población y la planificación familiar. Las estrategias de tan perverso plan serían: aprobación del aborto y la anticoncepción, control mundial de las enfermedades y la sanidad, difusión del hambre y la pobreza, favorecimiento de las guerras, control de los recursos naturales, fomento de la homosexualidad, control de los medios de comunicación y de la educación sexual en la escuela, ataque a la Iglesia Católica y los grupos que defiendan la vida, la educación y la familia…

La guerra de la población pasa por una serie de etapas que van desde 1789, año en que el inglés Thomas Malthus publica su “Ensayo sobre la población”, en el que afirma que la población supone un peligro para el progreso y bienestar de la sociedad de la opulencia, hasta nuestros días en 1994, año en que se produce la V Conferencia sobre Población en El Cairo. Allí se promulgan los derechos reproductivos que permiten destruir vidas mediante el aborto, la anticoncepción y una vida sexual desordenada.