Lo que pasa en Valencia no tiene explicación, a ver si de una vez despertamos.

Se tiene al pueblo engañado, trampear en las arcas públicas, permitir que los amigotes se lleven la pasta o se coloquen enchufados en las empresas afínes que han arruinado Valencia y encima quieren que el pueblo inocente pague con recórtes su mala gestión y no tener derecho ni a la protesta.

¡¡Tristeza e indignación!!
Estos jóvenes son los mismos que pasan frio en la aulas, que no tienen folios para hacer los exámenes, que les cortan la luz de sus institutos y que no reciben el dinero pagado con nuestros impuestos para su educación. Solo una consideración a todos los políticos mediocres de nuestra querida Comunidad, los adultos estamos empezando a cansarnos y ese día las cosas cambiarán.

¡¡Que vergüenza siento!!!
Esto no pasaba ni en la época de Franco. Cuentan los foros de los periódicos que los vecinos ayudaban,.. ¡claro que ayudaban!. La población en general está muy tensa, nerviosa, preocupada por la situación que estamos viviendo en la Comunidad Valenciana y los políticos que dan las órdenes de actuar deben pensarlas bien. A mi la desproporción de fuerza estatal contra los estudiantes durante estos tres últimos días me ha parecido demasiado y me pregunto si no será por la manifestación del 19 de febrero convocada por los sindicatos contra la reforma laboral… ¿es un aviso a navegantes de lo que nos espera el domingo?.

¿Cómo podemos mantener la paz social si cada día que pasa vemos mermados ya no nuestro futuro, si no el de nuestros hijos? Gracias a la ‘clase’ política, nuestra generación será la primera en dejar a las futuras generaciones un mundo en peores condiciones de lo que estaba.

Una buena ocasión para ver si ya nos estamos despertando y comprobar el estado de nuestra fuerza, será mañana domingo 19 en la Plaza de San Agustín. Si realmente nos queda algo de conciencia laboral no debemos de fallar(nos).

Foto del Dia en el NY Times